Si decidiste viajar a Praga por 5 días, supongo que ya sabés que es una de las ciudades más lindas de Europa. Suena a cliché, pero es verdad. También es una de las más turísticas, así que organizarte bien marca la diferencia.
Estuve en Praga dos veces. La primera fue en verano: mucha gente, calor, jardines abiertos y el parque de la isla Kampa lleno de gente haciendo picnic. La segunda fue en pleno invierno, con frío, algunos días de nieve y casi sin sol, pero con muchos menos turistas. Entre un viaje y otro descubrí un montón de lugares que la primera vez se me habían pasado, y este itinerario junta los dos.
¿Cuántos días hacen falta? Yo diría que un mínimo de 2 días, y si tenés más tiempo, entre 3 y 5 me parece ideal: podés recorrer la ciudad con más calma y también dejarte algún día para hacer una excursión. Por eso armé el recorrido así: 4 días por los barrios de Praga y un quinto día para salir de la ciudad.
Para ponerte en contexto, Praga es la capital de la República Checa, un país que existe como tal desde 1993. Antes formaba parte de Checoslovaquia junto con Eslovaquia. De forma pacífica acordaron separarse y hoy son dos Estados independientes.
Otros artículos que te pueden servir para planificar tu viaje:
- Cómo visitar el Castillo de Praga: entradas, qué ver y consejos
- Estatuas y esculturas de Praga (las más y menos famosas)
- Cómo tener internet ilimitado en Europa
- Descuentos para viajar (alojamiento, eSIM, seguro de viaje, etc.)
Si preferís una guía audiovisual, acá te dejo el video de mi último viaje con todo lo que ver en Praga barrio por barrio 👇
Día 1: qué ver en la Ciudad Vieja y el Barrio Judío de Praga
El primer día lo dedicamos a la Ciudad Vieja (Staré Město), el corazón histórico de Praga, y al Barrio Judío (Josefov), que está dentro de la Ciudad Vieja. Es la zona con más cosas para ver por metro cuadrado, así que vas a caminar mucho y a entrar poco a museos.
Hacer un free tour en español por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío
Si es tu primera vez en Praga, te recomiendo empezar con un free tour en español. Más allá de recorrer los lugares principales, te da contexto, historia y una mejor idea de cómo está organizada la ciudad para que después la sigas recorriendo por tu cuenta.
Yo hice varios free tours en Praga y todos me parecieron muy buenos, pero si tuviese que elegir uno probablemente sea el free tour en español por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío. Incluye los dos barrios, y el guía explicó en detalle la historia y el funcionamiento del reloj astronómico.
Si nunca hiciste uno, en este artículo te cuento qué son los free tours y cómo funcionan.
Plaza de la Ciudad Vieja de Praga
La Plaza de la Ciudad Vieja es el lugar más icónico de Praga. Aunque el reloj astronómico se lleva toda la atención, todos los edificios que rodean la plaza te dejan con la boca abierta.
La primera vez la vimos de noche: andábamos un poco perdidos y llegamos sin darnos cuenta. Los dos reaccionamos con un enorme guau, no lo podíamos creer. En el último viaje volvimos tanto de día como de noche, y la plaza es preciosa en cualquier momento.
Casi todo el recorrido de estos cuatro días está dentro del Centro Histórico de Praga, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1992.

Reloj astronómico y Torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja
El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja empezó a funcionar en 1338 como sede de la administración de la ciudad, y lo más famoso que tiene es el reloj astronómico. Lo construyeron en 1410 y es el reloj astronómico más antiguo del mundo que sigue en funcionamiento.
Cada hora en punto, entre las 8 y las 23, se abren dos ventanitas por las que desfilan los doce apóstoles. A los lados se mueven otras figuras, como un esqueleto que representa a la muerte, y en la esfera de abajo hay un calendario con los signos del zodíaco.
Varios minutos antes de la hora, esta parte de la plaza empieza a llenarse. Si querés ubicarte bien de frente, andá con tiempo. Y ojo con tus cosas: cuando se junta tanta gente es un lugar típico de carteristas.
Además de mirarlo desde abajo, podés subir a la torre del Ayuntamiento para tener vistas panorámicas de la plaza.
La entrada a la torre cuesta 350 CZK (unos 14 €), y el ascensor y la visita guiada por los interiores tienen un costo adicional. Durante la primera hora después de la apertura tiene un 50% de descuento (175 CZK, unos 7 €). Abre de enero a marzo de 10 a 19 y de abril a diciembre de 9 a 20. Con la Prague Visitor Pass la entrada está incluida.

Iglesia de Nuestra Señora de Týn
La Iglesia de Týn se reconoce enseguida por sus dos torres góticas, que sobresalen por encima de los edificios que tiene delante. La construyeron entre mediados del siglo XIV y principios del XVI, y para ese momento la plaza ya estaba rodeada de casas, así que la fachada quedó detrás.
Para entrar tenés que atravesar uno de los arcos de esos edificios: parece la entrada a un restaurante, pero llegás a un patiecito con el ingreso a la iglesia. En mi primer viaje, si no hubiese sido por el guía, me hubiese costado encontrarla 🙈.
Adentro el estilo es barroco, y te recomiendo prestarle atención al órgano, que es el más antiguo de Praga. En el último viaje no pudimos entrar: Google Maps decía que abría ese domingo, pero estaba cerrada.
La entrada es gratis, con un aporte voluntario recomendado de 50 CZK (2 €). Cierra los lunes y al mediodía, y de marzo a noviembre tampoco abre los domingos, así que revisá el horario antes de ir.

Monumento a Jan Hus
En el centro de la Plaza de la Ciudad Vieja está el monumento a Jan Hus, un reformador religioso checo que denunciaba la corrupción de la Iglesia y al que quemaron en la hoguera en 1415. El monumento se inauguró en 1915, a 500 años de su muerte, y hoy es una figura muy importante en la historia del país.
Iglesia de San Nicolás de la Ciudad Vieja
En otra esquina de la plaza está la Iglesia de San Nicolás, barroca, del siglo XVIII. Te la recomiendo sobre todo por la enorme araña de cristal de Bohemia que hay adentro.
La entrada es gratis y abre todos los días de 10 a 17, aunque si hay un concierto no vas a poder entrar a recorrerla. Eso sí, un concierto en la Iglesia de San Nicolás es otra forma linda de conocerla por dentro.

Casa natal de Franz Kafka
A pocos pasos de la Iglesia de San Nicolás estaba la casa donde nació Franz Kafka, en 1883. La demolieron en 1897 y solo se conservó el portal barroco; en la esquina hay una placa y un busto que recuerdan su nacimiento.
Vas a ver referencias a Kafka a lo largo de todo el recorrido, porque los praguenses parecen muy orgullosos de su legado.
Idiom, la torre de libros de la Biblioteca Municipal de Praga
En el vestíbulo de la Biblioteca Central de Praga, en la plaza Mariánské náměstí, hay una instalación artística muy curiosa llamada Idiom, más conocida como la torre de libros. Está formada por 8.000 libros apilados, con un espejo arriba y otro abajo que crean una especie de túnel infinito.
Pensaba que iba a ser fácil verla, pero había una fila bastante larga, que incluso terminaba en la vereda: es la fila para sacarse la foto desde el frente y ver el juego de espejos. En temporada baja la espera ronda la media hora, y en temporada alta puede llegar a dos horas.
Ya casi me iba, pero descubrí que por una puerta lateral también podés acercarte a la torre e incluso verla desde atrás sin hacer la fila, aunque así no ves el juego de espejos.
No se paga entrada. Abre los lunes de 13 a 19:30, de martes a viernes de 9 a 19:30 y los fines de semana de 10 a 17:30.

Farola cubista y Casa de la Virgen Negra
Te quiero mostrar un detalle que mucha gente pasa por alto: una farola cubista, en la plaza Jungmannovo náměstí. Quizás te parece un dato menor, pero es la única farola cubista del mundo que sigue en uso. La que ves es una réplica: la original está en el Museo de la Ciudad de Praga.
El cubismo nació en la pintura, pero Praga es uno de los pocos lugares donde ese estilo también se aplicó a la arquitectura y al diseño urbano. De forma resumida, se caracteriza por formas geométricas y líneas angulares.
Uno de los ejemplos más famosos de arquitectura cubista es la Casa de la Virgen Negra. La diseñó Josef Gočár en 1911 y 1912, y el nombre viene de la estatua de la Virgen Negra que ves en la esquina, que adornaba la casa barroca que había antes en ese lugar. Adentro está la exposición permanente de cubismo checo, con muebles, objetos y diseños de ese movimiento.
En el primer piso está el Grand Café Orient, un café histórico diseñado también en estilo cubista, y la verdad es que me encantó. Cuando llegamos estaba bastante tranquilo; más cerca del mediodía empezó a llegar más gente, pero el ambiente seguía siendo muy agradable. El café original funcionó unos diez años, cerró en 1922 y volvió a abrir en 2002 respetando el diseño original. Si querés un lugar lindo y tranquilo para hacer una pausa, es una buena opción.


Teatro de los Estados
Camino al mercado pasás por el Teatro de los Estados, uno de los teatros históricos más famosos de Praga. Acá se estrenó la ópera Don Giovanni de Mozart, en 1787.
Mercado Havelská
El Mercado Havelská es uno de los más antiguos de Praga: data de 1232 y es el único que se conserva en la Ciudad Vieja, aunque originalmente era más grande. Hoy hay bastante mezcla: puestos de frutas y verduras, pero también de artesanías y souvenirs.
Pasamos tanto de día como de noche, y si te gusta sacar fotos, mirá desde el mercado hacia la calle Uhelný trh, con las torres de la Iglesia de San Galo al fondo: forman una postal muy linda.
Abre de lunes a sábado de 7 a 19 y los domingos de 8 a 18:30.

Freud colgando, la escultura de David Černý
Si caminás por la calle Husova, acordate de mirar hacia arriba: vas a ver a Sigmund Freud colgando de una mano. Esta escultura la creó David Černý, uno de los escultores contemporáneos más conocidos de Praga.
Černý contó que la hizo en un momento en que todos hablaban del fin de siglo, y que se preguntaba qué papel tendrían los intelectuales en el nuevo. Es la primera de varias esculturas suyas que vas a ver repartidas por la ciudad.
Como dato extra, Freud nació en lo que hoy es la República Checa, en la ciudad de Příbor. Hace unos años visité ese pueblo y la casa donde nació: te lo cuento en el artículo viajar a Příbor y conocer la casa donde nació Freud.

Torre de la Pólvora y Casa Municipal
La Torre de la Pólvora es uno de los accesos históricos a la Ciudad Vieja. La empezaron a construir en 1475, y su nombre viene de que a principios del siglo XVIII se usó para guardar pólvora. ¿Adivinás qué se almacenaba acá? Sí, pólvora.
Acá empezaba el Camino Real, la ruta de coronación que seguían los reyes de Bohemia hasta el Castillo de Praga. Se puede subir a la Torre de la Pólvora por 200 CZK (unos 8 €), y durante la primera hora también tiene un 50% de descuento.
Junto a la Torre de la Pólvora está la Casa Municipal, uno de los edificios más elegantes de Praga. La construyeron entre 1905 y 1911 y es uno de los mejores ejemplos de Art Nouveau de la ciudad. Adentro hay salas de conciertos, restaurantes y cafés, y lo más destacado es la Sala Smetana, sede de la Orquesta Sinfónica de Praga.
Para ver las salas tenés que hacer la visita guiada (320 CZK, unos 13 €, en inglés o checo) o ir a un concierto en la Sala Smetana. Igual podés entrar a darle un vistazo al hall de entrada, que ya es impresionante, así que imaginate cómo debe ser el resto del edificio.

Clementinum: la Biblioteca Barroca y la Torre Astronómica
El Clementinum es el segundo complejo de edificios más grande de Praga, después del Castillo. Mucha gente viene por su Biblioteca Barroca, considerada una de las más lindas del mundo, y yo también vine por eso. Te cuento cómo es la visita para que tus expectativas estén a la altura y no te desilusiones.
Solo se visita con visita guiada, en checo o en inglés, y dura unos 45 minutos. Tiene tres partes. La primera es la biblioteca, decorada con frescos y con unos 27.000 volúmenes, sobre todo de teología. Algo importante: no se puede entrar a la sala. La ves desde la puerta, avanzando en una pequeña fila para que todos puedan mirar y sacar fotos.
La segunda es la Sala del Meridiano, y la tercera, la Torre Astronómica, con una vista magnífica del centro de Praga. No la puedo comparar con otras porque es la única a la que subí, pero me encantaron las vistas. Otro dato: en el Clementinum se registran datos meteorológicos de forma regular desde 1775, las observaciones continuas más antiguas de Europa.
La entrada cuesta 380 CZK (unos 15,50 €). Las dos primeras visitas de la mañana (9:00 en inglés y 9:30 en checo) tienen un 50% de descuento.


Puente de Carlos y la Torre del Puente de la Ciudad Vieja
Desde el Clementinum seguimos hacia el río Moldava, donde está uno de los lugares más famosos de la ciudad: el Puente de Carlos. Antes de cruzarlo, frenate en la Torre del Puente de la Ciudad Vieja, la torre gótica que marca la entrada al puente. Tanto la torre como el puente se empezaron a construir en el siglo XIV, durante el reinado de Carlos IV.
El puente empezó a construirse en 1357, se terminó en 1402 y es el puente más antiguo que se conserva en Praga. Hasta 1841 fue el único puente que conectaba la Ciudad Vieja con el lado del Castillo. Hoy es peatonal y está lleno de artistas, músicos y esculturas: tiene 30 estatuas y grupos escultóricos, y la más popular es la de San Juan Nepomuceno.
Dicen que si tocás la parte más gastada del relieve de San Juan Nepomuceno vas a asegurarte la fidelidad de tu pareja. Cosas que les dicen a los turistas 🤷♀️.
Si podés, andá temprano: a las 7 u 8 de la mañana vas a encontrar poca gente, pero cerca de las 9 o 10 ya se empieza a llenar. Y más allá de cruzarlo, también es lindo verlo completo desde lejos: a lo largo de este itinerario te marco varios miradores al puente, y todos son gratis.
Subir a la Torre del Puente de la Ciudad Vieja cuesta 250 CZK (unos 10 €), con 50% de descuento en la primera hora.

Josefov, el Barrio Judío de Praga
Al lado de la Plaza de la Ciudad Vieja está el Barrio Judío de Praga, conocido como Josefov. Además de recorrer sus calles, con edificios de estilo parisino uno más lindo que el otro, es interesante conocer la historia del barrio y de quienes vivieron acá: formaba parte del gueto judío y guarda una historia densa y triste.
Yo lo recorrí durante el free tour que incluía la Ciudad Vieja y el Barrio Judío. Si querés profundizar más en esta parte de la historia, también existe un tour en español por el Barrio Judío.
La Sinagoga Vieja-Nueva es la sinagoga más antigua que se conserva en Europa, y el Antiguo Cementerio Judío tiene más de 12.000 lápidas, con hasta 12 capas de entierros. La entrada incluye también otras sinagogas del barrio.
Algo útil para saber: no se compran entradas separadas para cada sinagoga, sino una entrada combinada que incluye varias de ellas y el Antiguo Cementerio Judío. Cuesta 600 CZK (unos 24,50 €), vale tres días y el recorrido completo lleva entre 2 y 3 horas. Si tenés la Prague Visitor Pass, el circuito del Barrio Judío está incluido. Si no vas a hacer el tour, podés comprar la entrada al Barrio Judío online.
Por esta zona también vas a ver la estatua de Franz Kafka, en la esquina de las calles Dušní y Vězeňská, junto a la Sinagoga Española.

Rudolfinum
En el límite del Barrio Judío está el Rudolfinum, un edificio neorrenacentista construido entre 1876 y 1884, sede de la Filarmónica Checa.
Sobre su techo hay una historia que se repite mucho: durante la ocupación nazi les ordenaron a unos obreros sacar la estatua del músico judío Felix Mendelssohn, y como no sabían cuál era, sacaron la de nariz más grande, que resultó ser la de Richard Wagner. La historia es buenísima, pero es la trama de una novela de Jiří Weil, «Mendelssohn está en el tejado»: en la realidad nunca hubo una estatua de Wagner en ese techo.
🛏️ ¿Todavía no reservaste dónde dormir en Praga? Dale un vistazo a estos tres alojamientos con muy buena relación precio-calidad, uno en cada zona:
- Unitas Hotel, en la Ciudad Vieja, en un antiguo convento a pocos pasos del Puente de Carlos.
- Design Hotel Neruda, en Malá Strana, sobre la calle Nerudova que sube al Castillo.
- Mamaison Hotel Riverside, a orillas del Moldava, cerca de Anděl.
Día 2: qué ver en la Ciudad Nueva de Praga y Vyšehrad
El segundo día cruzamos a la Ciudad Nueva (Nové Město), que a pesar de su nombre la fundó Carlos IV en 1348 para ampliar la ciudad medieval, y terminamos en la fortaleza de Vyšehrad, sobre el río.
Si querés recorrer esta parte de Praga con un guía, hay un free tour en español por la Ciudad Nueva, una buena forma de conocer la historia y descubrir detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
Plaza de Wenceslao y Museo Nacional de Praga
La Plaza de Wenceslao, en realidad, no es una plaza tradicional sino una avenida larga que termina en el Museo Nacional, que se ve al fondo. Fue escenario de momentos clave en la historia del país, como las manifestaciones de la Revolución de Terciopelo, en 1989, que marcaron el fin del régimen comunista en Checoslovaquia.
La estatua ecuestre que está frente al museo es la de San Wenceslao.
El edificio histórico del Museo Nacional abrió en 1891 y está conectado con el Edificio Nuevo, que tiene enfrente, por un pasillo subterráneo con una exposición multimedia. Hay colecciones de historia natural, arte e historia checa. En mi último viaje la zona cercana al museo estaba en refacción, así que no me acerqué demasiado.
La entrada cuesta 360 CZK (unos 14,70 €) y abre todos los días de 10 a 18.

Pasaje Lucerna y el San Wenceslao al revés
Muy cerca de la Plaza de Wenceslao está el Pasaje Lucerna, uno de los pasajes históricos más conocidos de Praga. Estos pasajes conectan calles a través de galerías con tiendas, cafés y cines, y el cine Lucerna es el más antiguo de Bohemia.
Pero lo que más llama la atención es la escultura de San Wenceslao montado sobre un caballo que cuelga boca arriba. Es otra obra de David Černý, el del Freud colgando, y es una versión satírica de la estatua de San Wenceslao que está en la plaza frente al Museo Nacional.

Café Louvre
El Café Louvre es uno de los cafés históricos más famosos de Praga. Está en un primer piso, y ya las escaleras te dan una pista del estilo del lugar. Abrió en 1902 y, durante décadas, fue punto de encuentro de intelectuales, artistas y escritores: entre los que pasaron por acá están Franz Kafka y Albert Einstein.
Aproveché para sentarme a tomar un café, aunque también podés ir a comer. Es muy lindo, de esos que te hacen sentir como si hubieras viajado en el tiempo.

Casa Danzante
Caminando hacia el río llegás a uno de los edificios modernos más llamativos de la ciudad: la Casa Danzante. Se terminó de construir en 1996, y la diseñó el arquitecto Frank Gehry junto con el arquitecto checo Vlado Milunić.
Parece una pareja bailando, por eso mucha gente la conoce como «Fred y Ginger», por Fred Astaire y Ginger Rogers. Generó bastante polémica porque contrasta mucho con los edificios históricos de alrededor, pero hoy es uno de los edificios modernos más conocidos de Praga. En la planta baja hay una galería de arte, y arriba de todo, un restaurante con vista al río Moldava.
Del otro lado del río, por esta zona, me llamó la atención un barco convertido en hotel: el Botel Admiral. Si te gusta la idea de dormir en un lugar diferente, te cuento más en la sección de dónde dormir.

Cabeza de Kafka de David Černý
La Cabeza de Kafka es otra obra de David Černý. Está formada por 42 capas de acero que giran y se van alineando hasta formar el rostro del escritor, para después volver a desarmarse. Pesa unas 39 toneladas y la instalaron en 2014, junto al centro comercial Quadrio.
Las capas giran durante los primeros 15 minutos de cada hora, de 9 a 23, así que aunque no llegues puntual tenés tiempo para verla en movimiento. Es bastante entretenido de ver y casi se vuelve hipnótico, porque te quedás mirando cómo la cabeza se arma y se desarma. Todas las esculturas de Černý que vimos me gustaron, pero posiblemente esta sea mi favorita.

Museo del Comunismo
Entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva, cerca de la Torre de la Pólvora, está el Museo del Comunismo, que cuenta cómo era la vida en Checoslovaquia durante el régimen comunista. En mi caso ya tuve demasiado comunismo en Berlín, pero si es un tema que te interesa, podés visitarlo.
Lo podés combinar con un tour por la Praga comunista y un búnker nuclear.
La entrada cuesta 390 CZK (unos 16 €) y abre todos los días de 9 a 20.
Tumba de Kafka en el Nuevo Cementerio Judío
Acá hago un pequeño salto geográfico. Si te interesa seguir las huellas de Kafka, su tumba está en el Nuevo Cementerio Judío, un poco más alejado del centro. No lo confundas con el Antiguo Cementerio Judío del Barrio Judío, que es el que se paga.
Llegás en unos 20 minutos desde el centro con la línea A del metro, hasta la estación Želivského, que está justo al lado. Apenas entrás, un cartel indica dónde está la tumba de Kafka: queda caminando hacia la derecha. Kafka murió en 1924, a los 40 años, de tuberculosis.
La entrada es gratis. Abre de domingo a jueves de 9 a 16 (hasta las 17 de abril a octubre) y los viernes de 9 a 14. Cierra los sábados y los feriados judíos.
Vyšehrad, la fortaleza sobre el Moldava
Camino a Vyšehrad pasamos por un edificio de estilo cubista, la Villa Kovařovic, que diseñó el arquitecto Josef Chochol entre 1912 y 1913. Acá el cubismo no está solo en la fachada: también aparece en las rejas y hasta en el diseño del jardín.

Vyšehrad es una colina fortificada sobre el río Moldava, así que desde acá vas a tener vistas panorámicas. La fortaleza surgió en el siglo X y vivió su mejor época en el siglo XI, cuando el rey Vratislao II trasladó acá su residencia. Si querés recorrerla con más contexto histórico, también hay un free tour en español por Vyšehrad.
Apenas entrás al complejo aparece la Basílica de San Pedro y San Pablo, con sus dos torres neogóticas que se ven desde varios puntos de la ciudad. La iglesia original se fundó en el siglo XI, y el aspecto neogótico que vemos hoy se lo dieron en 1903. Se puede entrar pagando 130 CZK (unos 5,30 €); yo esta vez solo la vi por fuera.
Justo al lado está el Cementerio de Vyšehrad, uno de los más importantes de Praga. Su aspecto actual es de 1869, pero ya había un cementerio acá en el siglo XIII. Están enterradas algunas de las figuras más importantes de la cultura checa, como Dvořák, Smetana, Mucha y el escritor Jan Neruda. En el centro está Slavín, un mausoleo monumental donde descansan algunas de las personalidades más famosas del país. Fui a buscar en especial la tumba de Jan Neruda, por un dato curioso que te cuento en el día 4.
Otro edificio interesante es la Rotonda de San Martín, de la segunda mitad del siglo XI, uno de los pocos ejemplos de arquitectura románica que se pueden ver en la ciudad. Durante la Guerra de los Treinta Años se usó como depósito de pólvora, y si mirás bien la pared vas a ver una bala de cañón incrustada que recuerda el asedio prusiano de 1757.
Debajo de Vyšehrad hay túneles (las casamatas) que solo se recorren con visita guiada, en inglés. Incluyen la Sala Gorlice, donde se guardan seis estatuas barrocas originales del Puente de Carlos. La visita cuesta 330 CZK en taquilla (unos 13,50 €).
Más allá de los edificios, Vyšehrad es un lugar agradable para caminar, con vistas muy lindas del río y de la ciudad. Y de pura casualidad, cuando íbamos hacia la parada del tranvía, nos cruzamos con otro edificio cubista: un edificio de departamentos junto al río.

Día 3: qué ver en Malá Strana y la colina de Petřín
El tercer día cruzamos el río Moldava para recorrer Malá Strana. Te iba a decir que es uno de los barrios más lindos de Praga, pero a esta altura ya habrás visto que todo es pintoresco en esta ciudad. Malá Strana significa «lado pequeño», porque históricamente esta parte era más chica que la Ciudad Vieja, al otro lado del río. Se llenó de palacios barrocos, iglesias y callejuelas empedradas que hoy le dan mucho carácter.
Si querés recorrer este barrio con un guía, hay una visita guiada en español por Malá Strana y el barrio del Castillo.
Muro de John Lennon
Uno de los lugares más curiosos de Malá Strana es el Muro de John Lennon. Todo empezó en 1980, cuando lo asesinaron y empezaron a pintar su imagen y letras de sus canciones en este muro.
En aquella época Checoslovaquia estaba bajo un régimen comunista, y el muro se convirtió en un símbolo de libertad y de protesta. Las autoridades lo pintaban una y otra vez, pero la gente volvía a llenarlo de mensajes.

Canal Čertovka, la Venecia de Praga
A pocos pasos del Muro de John Lennon está el canal Čertovka, un canal artificial que separa la isla Kampa del resto del barrio. El nombre se traduce como «canal del diablo», y la explicación más aceptada es que viene de una casa cercana llamada «De los Siete Diablos».
Hoy es uno de los rincones más fotogénicos del barrio, con casas y cafés que dan directo al agua y la rueda del antiguo molino. A esta zona también la conocen como la Venecia de Praga. Sí, ya sé, no es muy original.

Isla Kampa y los bebés de David Černý
Cruzando el canal Čertovka está el parque de la isla Kampa, donde vas a ver los bebés gigantes de David Černý. Son tres esculturas de bronce que forman parte de una serie que se hizo famosa porque también se ven trepando la Torre de Televisión de Žižkov, donde se instalaron primero.
Si te acercás al borde, desde acá también tenés muy buenas vistas del Puente de Carlos. La primera vez que estuve en Praga fue en verano, y este parque estaba lleno de gente haciendo picnic y descansando a la sombra. Si venís en una época cálida, podés disfrutarlo más allá de las esculturas.
En la isla está también el Museo Kampa: la entrada a la colección permanente cuesta 200 CZK (unos 8 €) y está incluida en la Prague Visitor Pass.

La calle más angosta de Praga
En Malá Strana está también la calle más angosta de Praga. Es tan estrecha (50 centímetros en su parte más angosta) que dos personas no pueden cruzarse, por eso tiene un semáforo para peatones en cada extremo.
En mi último viaje estaba cerrada. En mayo de 2026 estaba abierta, pero con amenaza de cierre por los problemas que generan las multitudes, así que revisá antes de ir.
Museo Kafka y los hombres haciendo pis
Muy cerca hay una obra peculiar de David Černý: dos figuras masculinas haciendo pis sobre un mapa de la República Checa. Hay diferentes interpretaciones, pero según el propio Černý remite a una expresión checa que significa algo así como «mearse en alguien», una forma de decir que alguien intenta aprovecharse de otro. En el artículo Estatuas y esculturas de Praga tenés más esculturas curiosas por toda la ciudad.
La escultura está justo frente al Museo Franz Kafka, dedicado a la vida y obra del escritor. Lo visité hace varios años y recuerdo que me gustó mucho, así que si te interesa Kafka, vale la pena. La entrada cuesta 300 CZK (unos 12 €) y abre todos los días de 10 a 18.

Mirador del Puente de Carlos junto al Museo Kafka
Desde la plaza del Museo Kafka sale un caminito que baja hasta el borde del río, donde hay un mirador con muy buenas vistas al Puente de Carlos. No es un lugar que se vea de pasada, así que si andás por acá, acordate de acercarte, porque vale mucho la pena.

Librería Shakespeare and Sons
En Malá Strana hicimos una parada en Shakespeare and Sons, una de las librerías en inglés más conocidas de Praga, con libros en inglés y en francés. Si te gustan las librerías con encanto, es un lugar tranquilo para entrar a curiosear un rato.
Jardines Vrtba y Wallenstein
En Malá Strana, y en Praga en general, hay varios jardines que pertenecían a palacios y residencias históricas. Esta última vez estaban cerrados (abren solo de abril a octubre), pero en mi primer viaje los pude disfrutar.
El Jardín Vrtba es uno de los jardines barrocos más bellos de la ciudad, con terrazas, fuentes, estatuas y lindas vistas. Abre de abril a octubre, todos los días desde las 10, y la entrada cuesta 150 CZK (unos 6 €).
El Jardín Wallenstein, también de diseño geométrico, se creó junto al Palacio Wallenstein entre 1623 y 1629. Se destacan el enorme pabellón y una gruta artificial con estalactitas, y en verano hay conciertos y teatro. Abre de abril a octubre y la entrada es gratis.
Colina de Petřín
La colina de Petřín es uno de los espacios verdes más grandes de Praga. Al pie de la colina, en la calle Újezd, está el Monumento a las Víctimas del Comunismo, que se inauguró en 2002: vas a ver que cada figura está más deteriorada que la anterior, como si se fueran desintegrando de a poco.

Podés subir caminando o en el funicular, que volvió a funcionar el 22 de septiembre de 2026 después de dos años de reconstrucción. El viaje cuesta 100 CZK (unos 4 €), o 90 CZK si lo comprás en la app del transporte, y también vale con los billetes de 24 y 72 horas y con la Prague Visitor Pass. Funciona todos los días de 7 a 22:15.
Arriba hay una torre mirador inspirada en la Torre Eiffel, que se construyó en 1891. Tiene casi 60 metros de altura y 299 escalones te llevan a la cima. La entrada cuesta 250 CZK (unos 10 €), con 50% de descuento en la primera hora, y también podés comprar online la entrada combinada a la torre y el laberinto. Al lado está el Laberinto de Espejos, que cuesta 150 CZK (unos 6 €).
Desde distintos puntos del parque se abren vistas muy lindas de la ciudad y del río Moldava. También vas a encontrar la iglesia de San Lorenzo, cafeterías y bancos para sentarte.

Día 4: qué ver en el barrio del Castillo de Praga
El cuarto día lo dedicamos a Hradčany, el barrio del Castillo, y a la calle que lo conecta con Malá Strana. Te muestro un recorrido que pasa por Nový Svět y el Monasterio de Strahov antes de llegar al Castillo, aunque también lo podés hacer al revés.
Calle Nerudova
Más allá de los lugares puntuales, lo que más me gustó de esta zona fue recorrer sus calles, y en especial la calle Nerudova, que conecta Malá Strana con el Castillo de Praga.
Si mirás las fachadas con atención, vas a ver muchas señales sobre las puertas: antes de que existiera la numeración, las casas se identificaban con estos símbolos. El nombre de la calle viene del escritor checo Jan Neruda, que vivió acá en el siglo XIX, en la casa «De los Dos Soles», y ambientó varias de sus obras en este barrio. Es el mismo de la tumba que fuimos a buscar en Vyšehrad.
Cuando vi el nombre de la calle pensé inevitablemente en Pablo Neruda, y resulta que hay versiones que dicen que el poeta chileno se inspiró en Jan Neruda para elegir su seudónimo.
En esta misma calle hay un restaurante vegano bastante conocido, Vegan’s Prague, donde preparan platos típicos checos en versión plant-based, además de otros platos internacionales.

Nový Svět
Por la calle Nerudova podrías subir directo hasta el castillo, pero te recomiendo hacer un desvío hasta Nový Svět, que significa «Mundo Nuevo». Las calles de la Ciudad Vieja y de Malá Strana suelen estar bastante concurridas, pero estas callecitas, quizás porque están un poco más alejadas, son mucho más tranquilas.
Esta zona empezó a formarse a mediados del siglo XIV, y durante mucho tiempo la habitó gente que trabajaba para el castillo. Hoy mantiene callecitas empedradas y casas pequeñas. Como curiosidad, en una de ellas hay un spa de cerveza, así que si te querés relajar un rato, ya sabés dónde.

Monasterio de Strahov y su mirador
Desde Nový Svět caminamos hasta el Monasterio de Strahov, uno de los más antiguos de Praga, fundado en 1143. En el complejo están la Basílica de la Asunción y la famosa Biblioteca de Strahov, con manuscritos medievales, mapas y globos terráqueos. Nosotros esta vez solo lo vimos por fuera, aunque sí entramos a la basílica.
Como en el Clementinum, a las salas de la biblioteca no se entra: se miran desde la puerta. La entrada cuesta 220 CZK (unos 9 €).
Apenas salís del sector del monasterio hay un mirador con muy buenas vistas de Praga, incluso con neblina. Pensábamos que iba a tardar más en aparecer. Si no vas a seguir hacia Petřín, acordate al menos de acercarte hasta acá antes de irte.

Castillo de Praga
Y terminamos el recorrido en el lugar más emblemático de la ciudad: el Castillo de Praga, el castillo antiguo más grande del mundo según el libro Guinness. En realidad no es solo un castillo, sino un enorme complejo de palacios, iglesias, jardines y patios que durante siglos fue sede de los reyes de Bohemia y que hoy es la sede del presidente de la República Checa.
Si querés ahorrarte la subida caminando, los tranvías 22 y 23 te dejan cerca de la entrada.
Algo importante: se puede entrar gratis al complejo. Podés recorrer los patios, ver la fachada de la Catedral de San Vito y disfrutar de las vistas sobre la ciudad. Pero para entrar a los edificios históricos tenés que comprar la entrada del circuito, que incluye la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el Callejón de Oro.
- La Catedral de San Vito se empezó a construir en 1344 y se terminó en 1929: casi 600 años de obra.
- La Basílica de San Jorge se fundó en el año 920 y es la iglesia más antigua que se conserva dentro del castillo.
- El Callejón de Oro es una callecita con casas de colores que estuvieron habitadas hasta la Segunda Guerra Mundial y hoy tienen exposiciones sobre la vida en el lugar. Después del horario de cierre se puede recorrer gratis, sin entrar a las casas.
- En el Jardín Real, de acceso libre, está el Palacio de Verano de la Reina Ana, un edificio renacentista de 1538 a 1560.
Si preferís recorrerlo con un guía, hay un free tour en español por el Castillo de Praga que recorre los patios, y también una visita guiada en español con entrada a los edificios. Y más allá de que entres o no, podés ver el cambio de guardia: se hace cada hora en las puertas, y el más completo es el del mediodía, con fanfarria.
El circuito cuesta 450 CZK (unos 18,40 €) y vale por dos días, pero a cada edificio se entra una sola vez. Los patios abren todos los días de 6 a 22, y los edificios, de 9 a 17 de abril a octubre y de 9 a 16 de noviembre a marzo.
¿Vale la pena pagar la entrada? Te lo cuento con todo detalle en el artículo cómo visitar el Castillo de Praga.


Día 5: una excursión desde Praga
Si en los días anteriores pudiste ver todo lo que querías, el quinto día podés aprovecharlo para hacer una excursión. Aunque la capital se lleva todas las miradas, los alrededores te van a sorprender 😍. Estas son las más populares.
Excursión a Český Krumlov
Una de las opciones más populares cerca de Praga es Český Krumlov, un pueblo de cuento cuyo centro histórico es Patrimonio de la Humanidad desde 1992. Se puede hacer en el día, aunque si podés quedarte una noche, mejor.
Nosotros íbamos a ir, pero mi pareja se descompuso el día anterior y cancelamos el viaje 😞.
Para ir por tu cuenta, la opción más económica es el bus, con RegioJet o FlixBus: el viaje dura unas 3 horas. También está el tren, con menos horarios. Podés comparar horarios y precios en Omio. Si no querés preocuparte por nada, podés reservar una excursión a Český Krumlov en español desde Praga, que incluye un tour guiado por la ciudad.
Excursión a Karlovy Vary
Otra opción es la ciudad balneario de Karlovy Vary, famosa por sus termas. Desde 2021 forma parte de «Las grandes ciudades balneario de Europa», Patrimonio de la Humanidad.
Si elegís la excursión a Karlovy Vary en español desde Praga, vas a poder conocer más de la cultura y las tradiciones checas. Si preferís ir por tu cuenta, podés buscar las conexiones para tu fecha en Omio.
Excursión a Terezín
Sé que un campo de concentración no es un destino turístico típico, y es verdad que no es para cualquiera, pero si nunca visitaste uno y es algo que te interesa, lo podés hacer desde Praga.
Terezín es una ciudad-fortaleza austríaca de fines del siglo XVIII que los nazis convirtieron en gueto y campo de tránsito entre 1941 y 1945. Por ahí pasaron unos 140.000 judíos, y más de tres cuartos murieron ahí o después de ser deportados.
Queda a unos 50 kilómetros al norte de Praga. Podés hacer una excursión en español a Terezín desde Praga o ir por tu cuenta en el bus 413, que sale de la estación Letňany (línea C del metro), como indica la web del Memorial de Terezín.
Excursión a Kutná Hora
Si preferís algo más relajado, otro destino muy conocido es Kutná Hora, donde está el Osario de Sedlec, la famosa iglesia de huesos. Esa capilla es lo más conocido, pero no lo único: el centro histórico, con la iglesia de Santa Bárbara y la catedral de Sedlec, es Patrimonio de la Humanidad desde 1995.
Para ir con guía, está la excursión a Kutná Hora en español desde Praga.
Consejos para viajar a Praga
Cómo ir del aeropuerto de Praga al centro
La opción más económica es el bus 59 hasta la estación Nádraží Veleslavín, donde combinás con la línea A del metro, que te deja en el centro. Con un billete de 90 minutos te alcanza para todo el trayecto. Según dónde te alojes, puede que te sirva otra combinación: buscá en Google Maps desde la ubicación de tu alojamiento.
Otra opción es el Airport Express, que va directo a la Estación Central de trenes y cuesta 200 CZK (unos 8 €). Y si preferís algo más cómodo, podés usar Uber o Bolt, o reservar un traslado privado de antemano, que comparado con otras ciudades europeas no es tan caro.
🚘 Reservá tu traslado desde el aeropuerto y olvidate del estrés
Cómo moverse por Praga en transporte público
Te recomiendo descargarte la app oficial del transporte, PID Lítačka. Ahí comprás billetes por tiempo y durante ese tiempo combinás metro, tranvía y bus sin problema. En la app cuestan 36 CZK el de 30 minutos, 46 CZK el de 90 minutos, 140 CZK el de 24 horas y 340 CZK el de 72 horas.
Si lo comprás por la app, tenés que activarlo antes de subir: comprar y activar son dos pasos distintos, y si no lo activás es como si no tuvieras billete. Si comprás el billete en papel, validalo al entrar al metro o apenas subís al tranvía o al bus. Y si viajás con una valija grande, pagás un billete aparte, salvo con los de 24 y 72 horas, que ya la incluyen.
Nosotros usamos bastante el tranvía, porque además de ser práctico me gusta que podés ir viendo la ciudad.
¿Conviene la Prague Visitor Pass?
La Prague Visitor Pass es el pase oficial de la ciudad: incluye más de 70 atracciones gratis o con descuento y el transporte público ilimitado, incluido el traslado al aeropuerto. Se compra por 48, 72 o 120 horas, y cuesta 2.700, 3.300 o 3.900 CZK (unos 110, 135 o 159 €).
Para que realmente te haga ahorrar, tenés que hacer cuentas. Si querés entrar a todas las torres, museos y atracciones, lo más probable es que te convenga. Pero si tu idea es caminar los barrios y entrar solo a algunos lugares puntuales, lo más probable es que no. Sumá cuánto te costarían las entradas que te interesan y comparalo con el precio del pase.
Si madrugar no es un problema, hay otra forma de ahorrar: varias atracciones tienen un 50% de descuento en la primera hora después de abrir, como la Torre del Ayuntamiento, la Torre de la Pólvora, la Torre del Puente de la Ciudad Vieja y la Torre de Petřín. Además de pagar menos, vas a encontrar menos gente.
👉 Comprá la Prague Visitor Pass
Dónde dormir en Praga
Si es tu primera vez en Praga, lo más práctico es alojarte en la Ciudad Vieja, donde están los principales puntos de interés, así te movés caminando (por ejemplo, en el Unitas Hotel). Pero como te imaginarás, en esta zona hay más gente y es más caro. Una buena idea es buscar en la Ciudad Nueva o en Malá Strana, donde los precios suelen ser un poco más bajos, los barrios son más tranquilos y seguís cerca de todo, como el Design Hotel Neruda.
Nosotros nos alojamos en Anděl y estuvimos muy contentos: teníamos un centro comercial con un supermercado grande a una cuadra y paradas de tranvía y de metro a la vuelta. La única contra es que estás un poco más lejos del centro, así que tenés que sumar el tiempo de ir y volver en transporte público. Si te gusta esta zona, el Mamaison Hotel Riverside está a orillas del río, cerca de Anděl.
Y si te gusta la idea de dormir en un lugar diferente, por esta zona está el Botel Admiral, un barco sobre el Moldava que funciona como hotel y restaurante. Lo vi de casualidad, lo busqué en Booking y tiene muy buenas reseñas.
Moneda, cajeros y estafas en Praga
La República Checa forma parte de la Unión Europea y del espacio Schengen, pero no usa el euro: su moneda es la corona checa. Como referencia, 100 CZK son unos 4 €.
Prácticamente todo se puede pagar con tarjeta; yo casi no usé efectivo. Si necesitás sacar dinero, buscá cajeros dentro de bancos y evitá los cajeros privados de las zonas turísticas (en Praga vas a ver muchos de Euronet), que suelen tener un tipo de cambio poco favorable.
Si alguien se te acerca en la calle ofreciéndote cambiar dinero, ignoralo: es una estafa muy común. En los restaurantes de zonas turísticas, preguntá el precio antes de pedir, y si te traen algo que no pediste (pan, aperitivos), podés decir que no lo querés antes de comerlo, porque después te lo cobran. La propina, si el servicio fue bueno, ronda el 10%.
Un detalle práctico: casi todos los baños públicos son pagos y suelen costar unas 20 CZK, así que tené monedas a mano.
Cuándo viajar a Praga
Si podés elegir, los mejores meses son mayo, junio y septiembre. En julio y agosto la ciudad está llena de turistas, los precios suben y hace calor. En mi primer viaje, en verano, había muchísima más gente, pero pude disfrutar de parques y jardines que en invierno estaban cerrados.
En invierno hace bastante frío: en mi último viaje tuvimos días de lluvia, de nieve y casi no vimos el sol. Aun así tiene su encanto, hay menos gente y los precios son más bajos, sobre todo los de alojamiento. Al final depende de lo que prefieras: menos gente o mejor clima.
Antes de viajar: seguro de viaje e internet
En Praga, por primera vez en muchos años viajando, tuve que hacer una consulta médica y usar el seguro de viaje. Yo uso SafetyWing, que funciona por reembolso: podés ir al lugar que quieras, pedir la factura y después solicitar que te devuelvan ese dinero. Ojalá no te pase, pero por las dudas, no viajes sin seguro. Estos tienen descuento o beneficios desde mis enlaces:
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- 🛫 IATI, con 5% de descuento desde este enlace
- 🛫 SafetyWing, el seguro para nómades y viajeros flexibles
Para usar el mapa o la app del transporte vas a necesitar internet. La opción más práctica es una eSIM: la comprás online antes de viajar y cuando llegás ya tenés conexión, sin buscar una tienda.
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Preguntas frecuentes sobre viajar a Praga
¿Cuántos días hacen falta para ver Praga?
Un mínimo de 2 días. Con 3 a 5 días podés recorrer la ciudad con calma y sumar una excursión, como Český Krumlov, Karlovy Vary, Terezín o Kutná Hora.
¿Se puede pagar con euros en Praga?
La moneda es la corona checa. Casi todo se paga con tarjeta, y si necesitás efectivo, sacá coronas de un cajero dentro de un banco.
¿Cómo ir del aeropuerto de Praga al centro?
La opción más económica es el bus 59 y la línea A del metro, con un billete de 90 minutos. El Airport Express va directo a la Estación Central y cuesta 200 CZK.
¿Se puede entrar gratis al Castillo de Praga?
Sí: los patios y el área del castillo son de acceso libre todos los días de 6 a 22. Para entrar a la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el Callejón de Oro necesitás la entrada del circuito, de 450 CZK.
¿Qué atracciones de Praga tienen descuento a primera hora?
La Torre del Ayuntamiento, la Torre de la Pólvora, la Torre del Puente de la Ciudad Vieja, la Torre de Petřín y el Laberinto de Espejos tienen un 50% de descuento en la primera hora después de abrir. En el Clementinum, el descuento es para las dos primeras visitas de la mañana.
¿Vale la pena la Prague Visitor Pass?
Depende de cuántas atracciones pagas quieras visitar. Incluye más de 70 atracciones gratis o con descuento y el transporte público ilimitado, desde 2.700 CZK por 48 horas. Si solo vas a caminar los barrios y entrar a pocos lugares, probablemente no te convenga.
Mapa con todos los lugares para ver en Praga en 5 días
Acá tenés todos los lugares de este artículo marcados, para que armes tu propio itinerario de qué ver en Praga en 5 días sin perderte.
Espero que este itinerario de qué ver en Praga en 5 días te sirva para organizar tu viaje. ¿Ya estuviste en Praga o estás por viajar? Contame si tenés más lugares para recomendar 🤗.
¡Buenos viajes! Pauli
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